Propiedades curativas y espirituales:
Es la piedra de los marinos y viajeros, y un amuleto muy utilizado por las personas con fobia a los viajes en avión o barco. Decía Alberto Magno que llevar consigo una aguamarina hace que el hombre sea comedido y tenga buenas maneras.
El aguamarina es una gran estabilizadora, por lo que ayuda a las personas con dificultades de expresión y facilita el diálogo.
Ayuda a conseguir claridad mental, calma e inspiración espiritual. Simboliza el amor feliz. Es adecuada para superar los estados depresivos y melancólicos. Se aconseja en aquellos casos en que la salud se ve afectada por las tensiones y el estrés. Trae la paz y el sosiego. Fortalece el sistema nervioso central, el hígado, los riñones y el bazo.
Cura las impurezas de la piel. Es útil en caso de problemas oculares. Es eficaz en el tratamiento de la anemia.
Indicado para dolores de nuca, mandíbulas y dientes, así como para afecciones de garganta.
Abre los chakras del entrecejo, del plexo solar y del bazo.